
Cuando comencé esta antología no sabía que hacer con ella, aún sigo rescatando piezas olvidadas entre notas del móvil y papeles arrugados en las esquinas de mi habitación. Gracias al anonimato consigo abrirme y dejar ver partes de mi perdidas en el tiempo. Algunas piezas las escribí con 15 años, otras con 20 y seguiré escribiendo, aunque no garantizo que acabe nunca de dejaros ver entre las rendijas de mi alma.All Rights Reserved