Las galletas son deliciosas, las hay en varios sabores y tamaños, diferentes empaques, pero ninguna se compara con la otra.
No puedes separa una galleta y tratar de unirla con otra, seria una combinación muy diferente, el sabor sería algo fantástico, delicioso y único.
Aveces ese tipo de convenciones son las mejores y resultan ser tus favoritas por el resto de tu vida.
Comerlas acompañadas de leche o jugo para no atragantarse. Pero el mayor delirio es comerlas con chocolate.
¿Sería un pecado probarlas de labios ajenos?..
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