Entonces la rabia se apoderó de mi y solo quise destruir, transgredir y vulnerar. Mi cuerpo temblaba mientras los hacia picadillo entonces supe que la diferencia entre ellos y yo era ninguna.
No soy un superhéroe, soy una asesina, la justicia innegable de la vida.
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La vida es una y hay que vivir al máximo, todo el mundo cambia, pero yo aún sigo sin poder cambiar, no es tristeza no es arrogancia, soy yo, que perdí la esperanza.