El primero en saberlo fue mi hermano, quien me vio acostada en la cama llorando. Después fue mi madre, en respuesta a las palabras de Jeshua; "Mamá, Elisa está llorando".
No tenía consciencia, no podía hablar de una manera congruente; todo, ya había acabado.
Dołącz do największej społeczności pisarskiejOtrzymuj spersonalizowane rekomendacje dzieł, zapisuj ulubione dzieła w bibliotece oraz komentuj i głosuj, aby rozwijać swoją społeczność.
"Esta historia no empezó hoy, pero será narrada para que comprendan el dolor y la tristeza que me acompañan desde aquel día."
Copyright.
Prohibida la copia o manipulación de esta obra.
Derechos intelectuales del autor.
Gracias.