La tierra temblaba, el cielo rugia y el mar formaba enormes y violentas olas, sin que los humanos supieran, un evento apocalíptico estaba teniendo lugar en el Olimpo: una guerra. Cada uno de los olímpicos y otros Dioses secundarios, se enfrentaron con fiereza a un grupo de Dioses que habían decidido traicionar a Zeus, junto con monstruos del más allá; ambos ejércitos lo dieron todo en la batalla hasta caer sin energías. Solo quedaban dos deidades en pie, los líderes de cada bando: Zeus, que trataba de proteger el reino que le "pertenecía" y Hades, que quería convertirse en el Dios supremo; al ver que no podría derrotar a Hades, Zeus decidió acumular toda la energía que le quedaba para invocar un rayo de un color morado envolvente, este cayó en terreno baldío frente a ellos, invocando una especie de vórtice que, poco a poco, los succionó hasta centro de la Tierra donde permanecerían sellados; con todos los Dioses encerrados y debilitados, la única esperanza para el Olimpo era que los jóvenes descendientes del Dios del rayo y sus semejantes, pudieran gobernar correctamente, pero Zeus no era el único con descendientes...
Agradecimientos a @ValeGaleano7 por esa gran portada
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