Yurani es una niña de doce años. Una niña más, una niña de tantas, una niña que, como tal, está llena de sueños y necesidades afectivas. Una niña que se verá arrastrada por un mundo demasiado injusto para ella, un mundo al que no pidió venir... pero vino. Una niña a la que la vida no le pregunta si quiere ser fuerte, sino que le obliga a serlo.
Vive rodeada de pobreza y de falta de cariño. Por un intento desesperado de salir de ese infierno en el que está metida, termina adentrándose en otro aún peor.
La realidad la golpeará de lleno, en la cara y en el alma, al saberse engañada, sometida y esclava. Su mundo girará, a partir de ese momento, en una oscuridad que lo invadirá todo. Víctima de trata de blancas, aun sin ser muy consciente de ello, tendrá que reunir las fuerzas necesarias para no derrumbarse, para no lanzarse al vacío. Para ello, contará con la ayuda de unas personas que, sin saberlo en un principio, van a dejar una huella muy grande en su corazón. Solo eso, y el gran amor que siente hacia su hermana pequeña, serán sus motivos para seguir viviendo, en una vida que ya no es vida; en un laberinto donde no parece existir salida.
"Contracorriente" es una novela que, a pesar de ser ficticia, trata un tema muy real, demasiado real. Un tema que está presente en la actualidad, mucho más cerca de lo que creemos. Un tema que no podemos dejar pasar por alto, un problema real ante al que tenemos que abrir los ojos. Es una historia dura y complicada, una historia triste, una historia profunda, pero, ante todo, una historia de superación personal, que nos hará ver que siempre hay que tener esperanza, puesto que eso es lo último que se pierde en esta vida.
¿Qué mensaje quiero entregar?
De repente surgió la idea de escribir un libro dedicado a gente que está relacionada conmigo, en mi ámbito, en mi onda, como tú. Tenía algunas cosas que contar, que revelar o que aclarar en relación a la sociedad, a mí, a ti, a todo el mundo que nos rodea, lo que pasa hoy en día, lo que vivimos y lo que no, lo que queremos para después, lo que quisimos antes, y lo que pasó realmente.
Este libro más que contar una historia quiere expresar todos los sentimientos del autor para con sus lectores y espera lo mismo de ellos, ya es un sentimiento expresado el que este libro sea leído por ti, por tu amigo, tu abuela, tu mamá, tu hermano o tu vecino que vive a dos cuadras de tu casa aunque no cruces ninguna palabra con él más que un "hola", agregando un "¿cómo está?" que ni siquiera va a ser respondido ni por ti ni por él.
Pero de un momento a otro pensé: ¿qué importa quién lo lea? Lo importante aquí es que quien lo lea, ya sea un gran número de personas o sea un número reducido, que todas esas personas lo lean con vigor, pasión por la literatura libre y también por lo que vivimos en el día a día como adolescentes que somos. Me quiero encargar de entregarte un mensaje con el que te sientas o te hayas sentido identificado, porque no por ese título genuino quiere decir que lo lean solo adolescentes o que esté prohibido para ellos, como puede ser una interpretación extrema que hasta a mí se me vino a la cabeza llevar a cabo.
Vivimos en un mundo de gustos múltiples, variados, asimétricos, distintos, sin rumbo a veces, pero que finalmente encuentran sentido, se aclaran y no quedan en el aire como esperamos muchas veces que pueda pasar o como también fuera nuestra intención.
Sebastián Aguilera