Desde que ella llego mi vida no es la misma dijo tilong, ya veré la forma de desacerme de ella dijo taiong decidido,sin darce cuenta de que una tigresita con lágrimas en los ojos lo había oído
No debía quererlo de la forma en que lo hacía, no debía sentir lo que el me provocaba, no debía caer, no debía jugar, pero el deseo prohibido ganó la batalla