Sótano 2
—Acepto el trato - dije aún mirando a esa persona o lo que parecía a una.
—Recuerda que no se puede revertir el hechizo. ¿Aún así quieres correr el riesgo? -pregunto con una sonrisa inocente.
—Si, acepto el trato.
Después de decir esas palabras, esa señora me miro con una sonrisa demoniaca, golpeo el suelo con su bastón y se fue.
Recuerdo cada detalle de ese día porque desde ese día desearía no haber existido.