El trabajo está hecho, y es hora de arrastrarse de nuevo a casa. Pero ¿No es en esos momentos abrumadores en que aquello que tanto luchamos por mantener sellado sale de nosotros inmisericorde?
Aveces nos dejamos encerrar por los problemas, es tan difícil pasar por nuevos problemas que cada vez se vuelven mas y mas complicados, pero si nos ponemos a analizar la situación y nos damos cuenta de que podemos ser mas fuertes que esos problemas descubriremos que la puerta para salir de ahí siempre a estado abierta...