Story cover for Desde que te vi by Potter_Head23
Desde que te vi
  • WpView
    Reads 8
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
  • WpView
    Reads 8
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
Ongoing, First published Mar 31, 2017
Cuando Grecia Muller se mudó a Berna todo iba bien hasta que cruza por su camino Daniel Lombarti, nada más que el chico más deseado por la mitad de la población femenina del instituto Santa Fe y mejor conocido por su banda de música que se llama The fuckboys, los chicos más guapos del instituto y como el nombre de la banda lo dice los más fuckboys 

Daniel es sinónimo de problemas, Grecia solo quiere escapar de el, pero podrá Grecia sobrevivir a un fuckboy y no morir en el intento.

- Hola preciosa- dice Daniel
- No tengo tiempo para fuckboys- digo marchándome 
- Pronto te cansarás de jugar a esto- me dice
- ¿jugar a qué?- preguntó nerviosa 
- A qué no te gustó- dice 
- No me gustas eres egoísta, manipulador y consentido- digo
- Mírame a los ojos y dime que no te gusto- me dijo
- ¿Que acaso no piensas darte por vencido?- le preguntó 
- Entiende Grecia Emilia Muller que no me daré por vencido hasta que aceptes que te gusto- dice con una sonrisa


No se permite la copia de esta historia, todos los derechos reservados*
All Rights Reserved
Sign up to add Desde que te vi to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
Un pequeño cumpleaños triste  by AshleyMoa
1 part Ongoing Mature
Desde que el día comenzó, Lando Norris sintió que algo andaba mal. Nadie le había mandado un mensaje. Ningún "feliz cumpleaños", ni una llamada, ni siquiera un simple emoji. Y eso que Oscar, su pareja, era siempre el primero en abrazarlo apenas daban las 12. Pero hoy, nada. Durante el día, los chicos pasaban junto a él en el paddock, evitaban su mirada, hablaban entre ellos en susurros y hasta se reían cuando él se acercaba. Incluso Max, George y Charles, quienes siempre estaban encima de él para cualquier cosa, lo ignoraban como si no existiera. Lando intentó convencerse de que era su imaginación. Tal vez estaban ocupados. Tal vez algo pasaba que él no sabía... Pero al llegar la tarde, sin un solo abrazo ni rastro de cariño, se rindió. Se encerró en su motorhome, apagó su teléfono y simplemente se acurrucó en la cama, abrazando a su peluche favorito con los ojos llenos de lágrimas. Lo que Lando no sabía... era que los pilotos habían estado organizando todo a escondidas. Oscar, con ayuda de los demás, le había preparado una fiesta sorpresa en el jardín de la villa. Había globos, luces, su pastel favorito, una pancarta enorme que decía "Feliz cumpleaños al solcito de la parrilla", e incluso... ¡una fusta personalizada con su nombre grabado en dorado! Porque sí, Oscar conocía a su Omega, y sabía exactamente lo que le haría sonrojarse hasta las orejas. Todo estaba listo. Sólo faltaba él. -¿Ya le escribiste? -preguntó Charles mientras decoraba las mesas. -Le mandé diez mensajes -dijo Oscar, preocupado-. No responde. Voy a llamarlo.
Demasiado Tarde by AshleyMoa
5 parts Ongoing
Desde que Oscar Piastri llegó a McLaren, Lando Norris había sido... bueno, Lando. Bromista, efusivo, siempre buscando una risa o un abrazo, aunque Oscar, reservado como era, nunca terminaba de corresponderle del todo. Una sonrisa incómoda, un leve asentimiento, y poco más. Oscar simplemente no sabía cómo manejar a alguien tan abierto como Lando. -¡Vamos, Piastri! ¡No seas tan seco! -bromeaba Lando cada vez que intentaba abrazarlo después de una carrera o en los boxes. Oscar apenas se reía. No era que le cayera mal Lando, pero tanta cercanía lo hacía sentir incómodo. Así que Lando, tras semanas de intentarlo, decidió que ya estaba bien. De un día para otro, dejó de forzarlo. No más bromas pegajosas, no más abrazos, no más sonrisas insistentes. Lando, en cambio, empezó a acercarse a otros pilotos: a Charles, a George, incluso a algunos rookies nuevos. Pero lo que realmente desató algo dentro de Oscar fue ver cómo Lando se encariñaba rápidamente con uno de ellos: un piloto argentino, joven, divertido, que parecía perfectamente sincronizado con Lando. Compartían risas escandalosas en el paddock, se abrazaban sin vergüenza, y en las redes sociales no paraban de intercambiar bromas internas. Al principio, Oscar se dijo que no le importaba. Mejor así. Menos distracciones. Más concentración. Pero cuando los vio abrazados, riendo de algo que él no entendía, algo incómodo le retorció el estómago. En la siguiente reunión del equipo, mientras todos charlaban y Lando bromeaba con el piloto argentino, Oscar no pudo evitar lanzar miradas constantes. Ni siquiera se dio cuenta de que su pie golpeaba nerviosamente el suelo bajo la mesa. Ni que su ceño estaba fruncido. Después de la sesión, Oscar interceptó a Lando en el pasillo. -¿Ya no hablas conmigo o qué? -soltó de repente, más brusco de lo que pretendía. Lando parpadeó, sorprendido. -Pues... pensé que preferías que no lo hiciera -respondió, sin rastro de enfado, como si d
El más pequeño del Paddock  by AshleyMoa
6 parts Ongoing Mature
Lando siempre había sido el más pequeño de todos, y no solo en edad cuando llegó por primera vez a la F1, sino también en estatura. Con apenas 1.61 metros, no importaba cuántos podios consiguiera o cuán rápido fuera en la pista: para el resto del paddock, siempre sería "el pequeñito". Al principio, le molestaba un poco. Pero con el tiempo, se dio cuenta de que ese cariño, esa ternura que todos le mostraban, no era por burla... era porque lo querían de verdad. -¿Lando, otra vez no alcanzas la estantería? -bromeaba George mientras lo miraba estirarse sin éxito. -Cállate, Russell -rezongaba Lando, haciendo puchero. Pero había alguien que nunca se reía de él. Bueno... casi nunca. Oscar. Oscar Piastri tenía una forma muy particular de ayudarlo. No simplemente le alcanzaba las cosas. No. Él lo cargaba. -Vamos, chiquito, te levanto -decía con una sonrisa ladeada, antes de pasar un brazo fuerte por la cintura de Lando y levantarlo con facilidad. A Lando se le subían los colores al rostro cada vez. Oscar era tan calmado, tan sereno... pero cuando lo tenía en sus brazos, podía sentir claramente la tensión en sus músculos. Y lo peor (o lo mejor) era que Oscar no lo soltaba rápido. Siempre lo apretaba un poco más de la cuenta, pegándolo a su pecho como si lo quisiera proteger de todo. -Ya... ya puedes bajarme -murmuraba Lando, sin mucha convicción. -¿Seguro? Estás bien aquí. Y no era solo eso. Había momentos en los que, en el motorhome, Lando terminaba sentado en las piernas de Oscar sin que nadie lo viera, especialmente cuando estaban en algún sillón apartado.
You may also like
Slide 1 of 10
Es mejor hacer el amor que la guerra cover
Solo mía. cover
Un pequeño cumpleaños triste  cover
Secuestrada Fred y tu cover
𝐃𝐄 𝐂𝐀𝐁𝐄𝐙𝐀 || 𝔖𝔦𝔪ó𝔫 𝔄𝔯𝔯𝔢𝔠𝔥𝔞𝔳𝔞𝔩𝔢𝔱𝔞¹ cover
He or me? ; Tom y Bill Kaulitz cover
¡Necesito alquilar un novio, urgente! cover
Demasiado Tarde cover
El más pequeño del Paddock  cover
De el odio al amor - GaLe » AU [Editando] cover

Es mejor hacer el amor que la guerra

8 parts Complete Mature

-Mira, sé que eres nuevo aquí y todo eso, pero creo que podríamos llevarnos bien. Ya sabes, por el bien del equipo. Óscar finalmente levantó la vista, pero su expresión seguía siendo fría. -No creo que eso sea necesario. Fruncí el ceño. -¿Perdón? -No necesito ser tu amigo para trabajar contigo. Eso ya era demasiado. Me aparté de la mesa y lo miré directamente, sintiendo que la irritación subía por mi garganta. -¿Tienes algún problema conmigo o qué? Óscar suspiró, como si estuviera cansado de una conversación que ni siquiera habíamos tenido antes. Cerró su portátil y me miró con la misma calma desesperante de siempre. -No tengo un problema contigo, Lando. Simplemente, no quiero ser tu amigo.