Story cover for Start Again {Jai Brooks} by YleAmiX
Start Again {Jai Brooks}
  • WpView
    Membaca 10,274
  • WpVote
    Vote 456
  • WpPart
    Bab 19
  • WpView
    Membaca 10,274
  • WpVote
    Vote 456
  • WpPart
    Bab 19
Bersambung, Awal publikasi Des 08, 2013
-No es lo que parece- dice mientras se acerca y posa su mano en mi mejilla - ¡Aléjate!¡No me toques!- le grito mientras aparto su mano bruscamente y retrocedo hasta estar pegada a la fría pared de ladrillos de aquel callejón- Puedo explicarlo...- intenta excusarse pero lo interrumpo - ¿Que vas a explicarme Derek? ¿QUÉ COÑO QUIERES DISCULPARTE ESTANDO EL CUERPO DE MI HERMANO DELANTE DE MÍ?-Grito a punto de un ataque de nervios-Olvidate de mi Derek-continuo lo más calmada que puedo -No digas que me has visto- dice él dandose por aludido- ¿Y qué si lo hago? ¿Tambien vas a matarme?-le respondo mientras siguen brotando lágrimas de rabia y coraje por mis ojos marrones -No sabes de lo que soy capaz de hacer - dice mientras en un hábil moviento agarra mis muñecas y las sube con fuerza sobre mi cabeza, haciendome golpear bruscamente la cabeza-Porque te puedes llevar una sorpresa- finaliza con una diabólica sonrisa para marcharse por donde ha venido como si no hubiera pasado nada, dejándome sola y ensangrentada, observando el cuerpo sin vida de mi hermano. Ese no era el Derek del que me enamoré hace un año, la oscuridad se lo había llevado; y en ese mismo instante juré convertirme en la persona insensible a la que nadie se podría  acercar, hasta que llegó él y en unos simples días consiguio romper mi armadura.
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang
Daftar untuk menambahkan Start Again {Jai Brooks} ke perpustakaan kamu dan menerima pembaruan
atau
#86brooks
Panduan Muatan
anda mungkin juga menyukai
El más pequeño del Paddock  oleh AshleyMoa
6 bab Bersambung Dewasa
Lando siempre había sido el más pequeño de todos, y no solo en edad cuando llegó por primera vez a la F1, sino también en estatura. Con apenas 1.61 metros, no importaba cuántos podios consiguiera o cuán rápido fuera en la pista: para el resto del paddock, siempre sería "el pequeñito". Al principio, le molestaba un poco. Pero con el tiempo, se dio cuenta de que ese cariño, esa ternura que todos le mostraban, no era por burla... era porque lo querían de verdad. -¿Lando, otra vez no alcanzas la estantería? -bromeaba George mientras lo miraba estirarse sin éxito. -Cállate, Russell -rezongaba Lando, haciendo puchero. Pero había alguien que nunca se reía de él. Bueno... casi nunca. Oscar. Oscar Piastri tenía una forma muy particular de ayudarlo. No simplemente le alcanzaba las cosas. No. Él lo cargaba. -Vamos, chiquito, te levanto -decía con una sonrisa ladeada, antes de pasar un brazo fuerte por la cintura de Lando y levantarlo con facilidad. A Lando se le subían los colores al rostro cada vez. Oscar era tan calmado, tan sereno... pero cuando lo tenía en sus brazos, podía sentir claramente la tensión en sus músculos. Y lo peor (o lo mejor) era que Oscar no lo soltaba rápido. Siempre lo apretaba un poco más de la cuenta, pegándolo a su pecho como si lo quisiera proteger de todo. -Ya... ya puedes bajarme -murmuraba Lando, sin mucha convicción. -¿Seguro? Estás bien aquí. Y no era solo eso. Había momentos en los que, en el motorhome, Lando terminaba sentado en las piernas de Oscar sin que nadie lo viera, especialmente cuando estaban en algún sillón apartado.
Una historia un tanto particular oleh lamonanegrayazul
6 bab Lengkap
- A mí ese Óscar me parece un hombre muy arrogante y engreído, según lo que he escuchado sobre él - dije, gesticulando con entusiasmo. George y Max comenzaron a hacer señas raras entre ellos, pero no les presté atención. Estaba demasiado concentrado en expresar mi opinión. Así que seguí: - En fin, se aburre y se va a jugar al explorador a Australia, luego se cansa de eso y decide correr en grandes premios. Y, cuando se vuelve a aburrir, regresa a Inglaterra para jugar al jefe en la empresa familiar. Noté cómo George se ponía cada vez más nervioso, y Max me miraba con cara de "cállate ya", pero decidí ignorarlos. ¿En serio eran tan Team Óscar que no soportaban escuchar unas verdades? - Para ellos la vida es fácil, chicos. - Tengo mucha hambre, ¿ustedes no? - pregunté, intentando cambiar de tema al notar que no recibía ninguna respuesta. Pero ellos seguían ahí, levantando las cejas y moviendo los ojos como si quisieran que notara algo detrás de mí. - ¿Qué era lo que les estaba diciendo? - traté de retomar la conversación, confundido. - Ah, sí. ¿Quién es Óscar? Ni lo conozco. Va a ser mi jefe y no lo he visto ni una sola vez desde que llegué. Soy practicante, pero eso no importa. Como seres humanos, todos somos iguales... Max, incapaz de contenerse, soltó un "¡Cállate!" entre dientes, tan bajo que apenas lo escuché. Y fue en ese momento cuando lo supe. Todo mi cuerpo se tensó, como si el aire a mi alrededor se hubiera congelado. - Lo tengo detrás de mí, ¿cierto? Otro borrador que tenía guardado de Landoscar, este más divertido
Demasiado Tarde oleh AshleyMoa
5 bab Bersambung
Desde que Oscar Piastri llegó a McLaren, Lando Norris había sido... bueno, Lando. Bromista, efusivo, siempre buscando una risa o un abrazo, aunque Oscar, reservado como era, nunca terminaba de corresponderle del todo. Una sonrisa incómoda, un leve asentimiento, y poco más. Oscar simplemente no sabía cómo manejar a alguien tan abierto como Lando. -¡Vamos, Piastri! ¡No seas tan seco! -bromeaba Lando cada vez que intentaba abrazarlo después de una carrera o en los boxes. Oscar apenas se reía. No era que le cayera mal Lando, pero tanta cercanía lo hacía sentir incómodo. Así que Lando, tras semanas de intentarlo, decidió que ya estaba bien. De un día para otro, dejó de forzarlo. No más bromas pegajosas, no más abrazos, no más sonrisas insistentes. Lando, en cambio, empezó a acercarse a otros pilotos: a Charles, a George, incluso a algunos rookies nuevos. Pero lo que realmente desató algo dentro de Oscar fue ver cómo Lando se encariñaba rápidamente con uno de ellos: un piloto argentino, joven, divertido, que parecía perfectamente sincronizado con Lando. Compartían risas escandalosas en el paddock, se abrazaban sin vergüenza, y en las redes sociales no paraban de intercambiar bromas internas. Al principio, Oscar se dijo que no le importaba. Mejor así. Menos distracciones. Más concentración. Pero cuando los vio abrazados, riendo de algo que él no entendía, algo incómodo le retorció el estómago. En la siguiente reunión del equipo, mientras todos charlaban y Lando bromeaba con el piloto argentino, Oscar no pudo evitar lanzar miradas constantes. Ni siquiera se dio cuenta de que su pie golpeaba nerviosamente el suelo bajo la mesa. Ni que su ceño estaba fruncido. Después de la sesión, Oscar interceptó a Lando en el pasillo. -¿Ya no hablas conmigo o qué? -soltó de repente, más brusco de lo que pretendía. Lando parpadeó, sorprendido. -Pues... pensé que preferías que no lo hiciera -respondió, sin rastro de enfado, como si d
anda mungkin juga menyukai
Slide 1 of 8
Landoscar secreto no tan secreto  cover
LAYTER:  Segunda Oportunidad cover
La boda de mi mejor amigo cover
El más pequeño del Paddock  cover
Una historia un tanto particular cover
Demasiado Tarde cover
Un misterio cover
Ámame. VOLKACIO. cover

Landoscar secreto no tan secreto

7 bab Bersambung

-¿Qué pasa, Ozzie? -preguntó Lando en tono ligero, bromeando mientras se acomodaba junto a él. Oscar levantó la vista, y, por un segundo, su rostro mostraba esa calma tan característica. Pero algo en su mirada cambió cuando sus ojos se encontraron con los de Lando. La pequeña chispa que siempre lo hacía sonreír, aunque fuera por un instante, brilló en sus ojos. -Nada -respondió Oscar, su voz grave y suave, intentando mantener la fachada de seriedad, pero no pudo evitar que sus labios se curvaran ligeramente. Lando, siempre dispuesto a sacar una sonrisa de Oscar, siguió con su tono juguetón. Oscar levantó una ceja, claramente divertido pero intentando no mostrarlo. Lando siempre encontraba la manera de hacerle olvidar lo serio de la vida, de devolverle la risa que él pensaba que había perdido. Oscar lo miró fijamente y, por un momento, el silencio se hizo pesado entre ellos. Lando, con una sonrisa traviesa, se encogió de hombros. Oscar no pudo evitar sonreír de nuevo, una sonrisa genuina, que Lando capturó con sus ojos brillantes. En ese momento, los dos sabían que, a pesar de las diferencias, del caos de su vida profesional, había algo entre ellos que nunca cambiaría. Y aunque el mundo pudiera ser ruidoso y lleno de expectativas, en esos pequeños momentos .