Ella vive en la miseria. No tiene a dónde ir.
Pero a veces, cuando el peligro y la desgracia te esperan en casa, el mounstro es el único que puede salvarte.
Y no el mounstro que vive debajo de tu cama.
El mounstro que te quiere cómo su posesión.
Evan Vitale, acostumbrado a tenerlo todo. Control absoluto. Poder silencioso. Pero hay algo que no puede tener del todo, alguien que no quiere pertenecerle.
Helena Rossi, ella no quiere ser un objeto, tampoco una esposa trofeo.
Y mucho menos eligió ser la debilidad y la obsesión del diablo.
Solo se convirtió en su ruina. Una peligrosa. Una dulce.