Prólogo
Me gustaría decir que ninguna historia tiene fin.
Que no tiene fin porque siempre permanecemos junto a quien nos hace felices, a quien hacemos felices.
Eso no pasa.
Si no es porque te alejas de esas personas tras una ruptura o un divorcio, es porque muere o mueres. Llega un punto en el que tienes que vivir sin ella, sin él.
Es extraño echar de menos a alguien que es o fue parte de tu historia. Alguien que dijo que estaría siempre contigo y para ti y luego, simplemente, había desaparecido.
Y es que cuando estás viviendo tu historia de amor simplemente no te das cuenta de las cosas que se prometen, sólo hasta que se cumplen, o no.
La única promesa que siempre mantienes, pero sólo en tu cabeza, es el tiempo; cuánto tiempo vivirán juntos, cuántas cosas harán en el tiempo que estén juntos. Tiempo, tiempo, tiempo...
Y aún cuando sucede la ruptura siempre queda eso en el aire, en tu mente: la esperanza de que tras la separación, siempre se vuelvan a encontrar y se vuelvan a amar; ahora con más intensidad.
El amor nunca te hará daño, nunca. El daño te lo haces tú, cuando no sabes amarte más de lo que sientes por la otra persona.
Cuando llegamos al mundo siempre aprendemos y es que el amor no es más que otra materia que debemos aprender, aunque una de las más difíciles. Pero ésta otra materia es diferente, ya que alimenta el alma y nos puede hacer mejores personas; pero siempre es eso, aprender a amar.
Aunque, debo decir y añadir que, cada quién hace, dice y piensa de su vida amorosa lo que quiere y yo, siempre contaré todo cómo una Historia de amor de un desamor...
Lucy había dejado de ser una risueña chica, eso solo había sido una mera fachada para encajar en los estándares de su anterior colegio; sin embargo, luego de que un gran suceso lo cambiara todo, incluso su vida, Lucy decidió por fin dar a relucir su verdadera faceta.
Cuando Lucy llegó a aquella nueva ciudad todo mundo había parecido entender que lo último que ella estaba buscando era entablar una amistad. Mucho menos entablar una relación romántica, su plan era mantenerse tal y como había llegado al lugar.
Ella, con su fuerte carácter y un pasado que por las noches la mantenía en vela los conoció, un poco por casualidad y otro tanto planeado, pero ahí estuvieron cuando ella ni siquiera los quería cerca. También lo conoció a él, alguien quien daba señales confusas pero que tenía las cosas claras.
Pero no te equivoques, inevitablemente su historia no es sumamente romántica, no esperes flores ni citas memorables. Porque esta no es una historia de amor, esta es una historia de pérdida, una donde Lucy se encuentra frente a frente con el cambio constante, con las dudas, nuevas relaciones y un fuerte proceso de aceptación.
Abre tu mente y deja que Lucy Denson cuente la historia a su manera. Permite que Lucy te cuente cómo ha vivido desde que lo perdió todo y cómo fue para ella vivir con el dolor.
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Esta historia es enteramente de mi autoría. Se prohíben adaptaciones o cualquier tipo de plagio de la misma.