En la vida hay buenos y malos momentos y debes aprender a superarlos, sin importar que tan buenos o malos sean, siempre afrontarlos con la cabeza en alto, ser fuerte y nunca darte por vencido.
Un día aprendí que la vida no importa si no eres feliz, que después de un mal momento, miles llegan a mejorar la situación, amar no es retener, es dejar ir, si vuelve será el destino, si no lo hace, todo debe seguir.