Vida de cristal (Editando)

Vida de cristal (Editando)

  • WpView
    Reads 176
  • WpVote
    Votes 23
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Apr 8, 2019
Sus ojos, dos posos oscuros como la noche, con una sonrisa deslumbrante, que cada vez que la observaba sentía que le faltaba el aliento. Una personalidad y un carácter que le atraía aun mas, como abeja al polen, esa joven le transmitía misterio y una calma tan espectacular que lo volvía loco. El la admiraba desde lejos con miedo que notara su presencia, porque una vez pudiendo estar cerca le sería muy difícil alejarse. Su sonrisa dulce y pura podría hacerlo revelar hasta sus más profundos secretos romper esa armadura, su defensa, su odio y su plan de venganza...
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • Perfecto odio
  • La cuestionable forma de perder el amor [EN EDICIÓN]
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • Lazos de sangre || Byler
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • La criada
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines