Ella era multicolores , pero la lastimaron tanto que se cubrió con ese manto oscuro .
Desde entonces nadie ha podido conocerla , su armadura nadie ha podido romperla .....
*Mari Oropeza*
Ella necesitaba un abrazo a ojos cerrados. De esos en los que uno se aferra al otro, y a la vida. De esos que convertían sus brazos en hogar, fuego y azúcar.
¿Dejaría ella que fuera el causante de tanto dolor el dueño de esos brazos?
La memoria es selectiva y tiende a borrar las partes duras, va armando un recuerdo basado sólo en lo más dulce...pero hay que tratar de ser honesto.