"Siempre seguir de pie y nunca perder la fe"
La verdad nunca pensé decir esas palabras, no después de lo que viví, con el tiempo la soledad se fue convirtiendo en mi mayor compañía o eso creía, tuve a mi lado a personas que estuvieron conmigo en todo momento pero mis ojos cegados por el odio y el rencor nunca me cermitieron darme cuenta de la realidad no hasta después, hasta que fue demasiado tarde para corregir y aceptar mis errores, ahora que la vida me esta otorgando una segunda oportunidad no la pienso desperdiciar.
"Los recuerdos del pasado son como puñales que se clavan en mi corazón. Las cartas que nunca llegaron y las que jamás me atreví a enviar me persiguen cada día. ¿Dónde estás? La soledad es un eco constante, y siento que no hay escapatoria..."