Otorgadores

Otorgadores

  • WpView
    LECTURI 67
  • WpVote
    Voturi 2
  • WpPart
    Capitole 18
WpMetadataReadÎn curs de desfăşurare2h 46m
WpMetadataNoticeUltima publicare mie, iul 12, 2017
Todos queremos conseguir algo, a veces sin importar el precio que se deba pagar. Sea algo necesario como alimento, agua, como quiza algo banal, como maquillaje o dulces. Pero si ese precio es un porcentaje de tu humanidad, lo harias? Que tanto estas dispuesto a dar por conseguir lo que quieres o necesitas? Renee esta dispuesta a no entregar todo lo que es, aunque su familia vive bien y no les falta nada, solo falta poco para que termine dando lo que ella mas valora... por quienes mas valora. No todo es malo, no es obligatorio entregar tu humanidad sino necesitas algo, pero, y si te obligan? Renee debera entender que a su vez tiene una recompensa mayor, aunque esta aun no este publica para todas las personas.
Toate drepturile rezervate
#34
recuerdos
WpChevronRight
Alătură-te celei mai largi comunități de povestiri din lumePrimește recomandări personalizate de povești, salvează-ți favoritele în biblioteca ta și comentează și votează pentru a-ți dezvolta comunitatea.
Illustration

S-ar putea să-ți placă și

  • La Dama Del Jaque Mate (ChaesooxJenlisa)
  • WAITING FOR YOU
  • Casos Paranormales
  • ¿Quién dijo que solo es un juego?  Completa.
  • Más que una canción
  • No todos los sueños se cumplen a la perfección
  • Two More Lonely People
  • ¿Padrino? - Kookv
  • Virus Code
  • Una melodía imperfecta

El mundo de Kim Jisoo, heredera y fotógrafa, se había reducido a una sola celda: su propia vida. Cada suspiro estaba vigilado por las demandas de su familia y las garras de Zayn, un novio cuyo amor era sinónimo de control. Su cámara, que una vez capturó belleza, ahora solo documentaba su encarcelamiento. La sentencia llegó con la caligrafía impecable de su padre, Jaesuk. Un maestro del ajedrez cuyos movimientos más brillantes estaban reservados para la mesa de apuestas. Para cubrir deudas que amenazaban con devorarlos, sacrificó a su propia hija. Un jaque mate conyugal. Su libertad, canjeada en un contrato nupcial. Su nueva esposa: Park Chaeyoung, la heredera ciega. La hacienda era un exilio dorado. El aire olía a tierra libre y a horizones abiertos, una burla cruel a su condición de prisionera. Y entonces, la vio. Rosé no era una sombra de lástima. Era una silueta serena contra el cielo otoñal, su mano dialogando con el terciopelo de un caballo, su rostro bebiendo un sol que nunca vería. Era una sinfonía de paz en el caos de la vida de Jisoo. Una punzada de dolor, agudo y claro, atravesó a Jisoo. No era el dolor del deber, sino el presagio de algo más profundo, más devastador. Iba a enamorarse de ella. Perdidamente. Iba a entregar su corazón a quien no podría verlo en sus ojos, ni en sus fotografías, ni en el mundo que Jisoo anhelaba mostrarle. Su amor estaría condenado a la misma oscuridad en la que Rosé vivía, un noviembre eterno y sin luz. [PROHIBIDA SU ADAPTACIÓN] ✓

Mai multe detalii
WpActionLinkLinii directoare referitoare la conținut