PRÓLOGO Zoren se quedo mirando la última gota de agua caer. Le habían arrebatado todo. A su madre Hayden, a su hermana Georgette y a su padre, Marcus. Se había quedado llorando por lo menos una hora. La guerra estaba por empezar y no había tiempo para albergar sentimientos, Cazir se lo había dicho: "La supervivencia es primero, Zoren. Los sentimientos no tienen lugar en este frío mundo. Si quieres llegar hasta el final, tendrás que pensar en lo que verdaderamente quiere tu mente. No tu corazón" La raza humana se estaba preparando para una guerra contra un enemigo mortal. Los Goddracks. -Estos monstruos se caracterizan por ser hermosos-había dicho Cazir, su maestro de arte en el combate- pueden transformarse en su mayor anhelo, los atraerán y justo cuando caigan en sus garras, los devorarán. Los seres humanos no tenían tiempo que perder, habían reclutado a jóvenes desde los 15 hasta los 23 años, de todas partes del mundo, la raza joven podía ser un arma de doble filo si se adiestra bien, pero los Goddracks saben que sólo basta una pizca de astucia para hacer sucumbir a un guerrero. Pero Zoren no era así. Le habían arrebatado lo que más había querido: su familia. Era así como los atraían, a los reclutados. Secuestraban lo que más querían y los amenazaban. Zoren tenía solo 17 años, pero era bastante ágil. Sin embargo, ¿Podrá resistirse a sus verdaderos sentimientos?
[ Por mucho que la madre magia este de nuestro lado, no podemos dejar de lado a quienes consideran ser apartados de su hogar.
Entre nosotros nacieron magos dispuestos a sacrificarse por nuestra supervivencia, familias caídas en desgracia nacidas del otro lado tomaron el título de cazadores y se bañaron en la sangre de las bestias.
Cómo castigo ante su avaricia y completa falta de compasión por quienes pidieron su inocencia, fueron malditos por él. Abyss intervenido furioso por la pérdida de su gente, seres que vio nacer y formarse en sus múltiples vidas, caer en desgracia por seres vacíos
"¿Quieres el perdón?, Ven a buscarme".
Así comenzó la maldición que cubrió a todas esas personas que se bañaron en sangre con manchas oscuras y un dolor incontrolable que les hacía la vida imposible, no podía morir bajo sus propios medios ni buscar la cura en los santos, por qué estos los consideraban lo peor, una perdida inútil.
Solo debían esperar hasta morir de forma natural.
"Mi forma es variada, mi esencia es variada, puedo pasar a tu lado y no me reconoces".
O eso se pensaba.
La maldición poco a poco se trasmito a los hijos y de ellos a sus hijos, hasta un punto en que familias completas compartieron el dolor, y aunque no hubieran cometido el crimen, todavía se les consideraba culpables por portar aquella sangre manchada.
Pero como una señal de la madre magia, un día de la noche a la mañana, una familia de los malditos perdió sus manchas, todo tras que el hijo menor de la familia encontrará una parvada de pájaros alrededor de una mujer de ojos grises.
Todos que sabían las palabras lo entendieron. Abyss sigue vivo y cambiando, solo deben encontrarlo.
"Te diré una pista, tengo un gusto particular por las aves".]