Siempre han dicho que nosotros como Jóvenes, pensamos de manera muy superficial ya saben... En la política, los problemas de la casa, el país, los ingresos.... En fin, tantas cosas.
Pero... ¿Que hay de lo que nunca decimos o mejor, nunca quieren escuchar?
Lo que quiero, como quiero vivir locamente la vida sin pensar el mañana que podemos tener porque en realidad, la vida es totalmente impredecible, tengo ese pequeño toque de no creer en los "Imposibles", que me preocupo como me veo o que a veces por conseguir eso que quiero, pienso de manera egoísta, creo escenarios en mi cabeza que probablemente jamás serán reales, amo, quiero, anhelo, tengo ganas de descubrir, pasión... Quiero ser dueña de mi destino.
Esto no nos da el derecho de vivir en las nubes a cada momento pero de alguna forma, esta es la manera en la que conseguimos las ganas para llegar a eso que queremos y es que aquí es donde nosotros decidimos quienes queremos ser y a dónde llegar porque como una vez leí la juventud es el motor de los sueños y los ánimos nuestro combustible.
Si estás leyendo esto y tienes más de 30 años probablemente pensarás "No saben de lo que hablan" , " Ya verás lo que te espera" o "Pobre ilusa"
Y es cierto, tal vez no lo sepa y tal vez sea una ilusa pero es que no todos tenemos las mismas oportunidades y a veces el destino nos obliga a actuar antes de soñar, pero nunca es tarde para sentir pasión ni para escuchar a ese loco espíritu de joven que todos tuvimos algún día. Si no puedes hoy, tal vez mañana sí. Porque tu espíritu estará siempre ahí, dentro tuyo, gritando, deseando y muriendo por ser escuchado.
¿Han escuchado hablar sobre el primer amor?
Sobre el verdadero "PRIMER AMOR".
Sentir esa conexión especial por una persona que jamás pensaste que llegarías a amar.
Ese mismo amor que viene y deja una tormenta de emociones en tu interior, y es esa misma persona que llega a poner todo tu mundo de cabeza y a darte esperanzas cuando ya las dabas por muertas.
Y que esa persona, al igual que tú, jamás pensó que llegaría a amar con la misma intensidad que tú empezaste a sentirla...
Un amor tan puro, tan real y tan honesto entre dos adolescentes que son tan opuestos y tan diferentes, así como el agua y el aceite, un amor que jamás pensaste que podría nacer entre ellos porque era imposible.
Pero muy bien dicen, los polos opuestos se atraen pero esto fue más allá de una simple atracción.
El amor simplemente llegó... así, sin avisar, así como un huracán que llegó a desordenar mi vida... nuestras vidas.
Y nunca me arrepentiré de lo bien que me he sentido a su lado.
Ambos aprendimos a amar, a conocer cosas nuevas que siempre nos habíamos negado a descubrir o a experimentar.
Él y yo fuimos el claro ejemplo de que nunca se trataría del tiempo sino de la persona que estuviera a tu lado, y ambos llegamos a respondernos esa pregunta que un día nos hicimos en el tejado de mi casa en esa noche estrellada...
¿Qué harías tú por amor?