Traveler
Louis sabía que no debía, su madre siempre le dijo que enamorarse de forasteros estaba mal porque aquellos seres nunca se quedaban en un sólo lugar, su espíritu aventurero siempre los hacía querer viajar.
Así que sí, una persona miedosa de conocer el exterior, como lo es Louis, realmente debía evitarlo, pero no pudo. No cuando aquellos ojos verdes lo invitaban a perderse en un nuevo mundo, no cuando su simple nombre le hacia perder sus miedos.