Tala...soy Tala de Libra.

Tala...soy Tala de Libra.

  • WpView
    Reads 14
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Jun 20, 2017
Una historia acerca de como el destino está escrito en lienzos que creemos conocer, pero que nos muestra que nada resulta como se supone, lo entendemos. De una tranquila reserva Nativo americana, para llegar a un silencioso santuario en Grecia, Tala descubre y se descubre a sí misma en una travesía que la hace pensar que deja todo, cuando en realidad es que el todo la encontrará a ella...
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Eros
  • Expedición al hospital "36-D"
  • UN NO SE QUE DEL DESTINO
  • "La luz que iluminó mi camino:"
  • Todo lo que me queda sin el
  • NUESTRA FRÁGIL EXISTENCIA
  • Mila
  • El Reino de las Estrellas Caídas
  • My Only Love
Eros

Nuestra historia comenzó a la distancia. Yo vivía en Buenos Aires y Eros en Entre Ríos. Durante mucho tiempo nos amamos sin habernos tocado, sin habernos mirado a los ojos en persona... hasta que un día, finalmente, nos encontramos. Esa noche cambió todo. La conexión que sentimos fue tan fuerte, tan real, que el mundo pareció detenerse para dejarnos existir solo a nosotros dos. Fue intensa, apasionada, inolvidable. Cuando Eros tuvo que volver a Entre Ríos, sentí que se me partía algo adentro. Pero lejos de alejarnos, eso nos unió aún más. Hablábamos a cada momento, recordando una y otra vez esa noche que nos marcó. Poco después, él volvió. Vino justo en mi cumpleaños, y compartimos otra noche llena de amor, aún más profunda, más verdadera. Días después comenzaron los síntomas. Mareos, náuseas, presentimientos. Me hice una prueba... y fue positiva. Estaba embarazada. Todo mi mundo cambió en un instante. Cuando se lo conté, Eros me abrazó con el alma. Juntos fuimos al médico, y ahí supimos que sería una niña. Alma. El embarazo nos transformó. Él decidió dejar su vida atrás y mudarse conmigo. Formamos un hogar. Soñábamos juntos, construíamos futuro. Y cuando llegó el gran día, el parto fue tan fuerte que casi me lleva con él. Perdí el conocimiento, y durante unos segundos, todo parecía perdido... hasta que, mientras sostenía a Alma por primera vez, algo dentro mío se aferró a la vida. Volví. Renací. Mi familia llegó corriendo. Mi abuela, mi hermano, mis primas... todos lloraban, todos agradecían. Había vida. Había milagro. Había amor. Y desde ese día, fuimos uno. Eros, Alma y yo. Nuestra casa se llenó de luz, de risas, de ternura. Compartimos noches de insomnio, días llenos de primeros momentos, caricias suaves y miradas eternas. Nos amamos en todas las formas posibles. Nos elegimos cada día. Eros fue, es y será el amor de mi vida. Y Alma, la hija preciosa que nos dio sentido. Fuimos felices. Completamen

More details
WpActionLinkContent Guidelines