un corazón abierto,
con venas envueltas en un poco de vodka y té de tilo,
lágrimas que se pierden por lugares cubiertos de musgo y semillas sin florecer,
amores y desamores que jamás volvieron a aparecer,
y nosotros,
como hilos deshilachados,
que lo único que esperan es un vendaje,
porque repararse no está en sus planes.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Cosas que pensé, más nunca dije, letras vacías envueltas en un sentimiento intenso rodeado por las sombras, por el dolor, de la partida de lo que parecía eterno y resultó efímero.