Bajo su Mirada
En el campus universitario de la Universidad Cristiana de San Marcos, el bullicio de la vida estudiantil llenaba el aire mientras los jóvenes se apresuraban de una clase a otra, con libros en la mano y sueños en el corazón. Entre la multitud, una estudiante destacaba por su compromiso con sus estudios y su profunda fe en Dios.
Hazel Adams era una joven de veintidós años, con cabello castaño ondulado y ojos avellana que reflejaban una mezcla de determinación y bondad. Desde que era niña, había soñado con seguir una carrera en biología, inspirada por su amor por la naturaleza y su deseo de explorar los misterios de la creación de Dios.
Mientras tanto, en otro rincón del campus, había un joven cuya presencia parecía envuelta en misterio. Con su sonrisa cautivadora y su mirada profunda, este estudiante compartía la misma pasión por la música y el compromiso con la fe cristiana que caracterizaba a Hazel.
En este escenario vibrante y lleno de posibilidades, los caminos de Hazel y del enigmático joven estaban a punto de cruzarse, llevándolos en un viaje de fe, amistad y amor bajo la mirada amorosa de Dios.