Ahora tengo que escribir ¡Genial! A ver ¿Con qué puedo empezar en una carta que va dirigida al buzón de la honestidad? Bueno, normalmente partiría denigrando esa mierda de buzón que no porque tenga un calificativo toma más importancia. Es un estúpido y simple buzón. Pero bueno, hoy quiero hablarles de algo que es más importante y es que quiero aclararles que NO ESTOY LOCO. Quizás estaba un poco obsesionado con el juego, bueno quizás harto, quizás demasiado para llenarme hasta los codos con estafas, pero eso no significa que me falta un tornillo. Así que aunque digan que no leerán esto porque es parte de mi terapia para "volver a ser yo", cosa que es extraña porque mi yo estaba obsesionado por el juego, pero bueno, dejaré pasar eso para hacer a mi drogada madre feliz (por cierto; es mentira que vivo con ellos, yo tengo mi propia casa) SE QUE LEERÁN ESTA MALDITA CARTA, no mientan. Y luego me mirarán con esa cara de reproche que dice "Oh vaya, este tipo está hundido" ¡Pero no lo estoy! Hoy en la terapia me sentaron a un lado de un tipo que se pegaba sus mocos en la camisa porque eran sus escudos ¡Y cuando se le acabaron quiso sacarme MIS mocos para poder seguir con su maldito escudo! Eso es lo que yo entiendo como alguien que NO tiene vuelta, digo... ¿Es eso siquiera legal?YO soy el que da las respuestas más normales, completas, bien compuestas Y NORMALES de todos. Si, repetí normales, eso no me hace loco, solo quiero recalcarles como es la zarza de imbéciles en la que me tienen metido. Como sea, no me importa hacer yoga para imbéciles, tampoco cambiar mi sentimiento interior, tampoco me interesa sentirme como árbol o plantar plantas como terapia. Solo quiero irme de aquí.
Atte. Christopher y váyanse todos a la mierda.
Azucena tiene la vida perfecta. Padres que la aman, amigas perfectas, buenas notas, un talento musical y deportivo de primer nivel.
Al parecer todo en su vida va bien.
Pero cuando todo va bien, muchas personas empiezan a envidarte. Comienzan a tenerte rencor, por el simple hecho de que te quieren ver bien. Pero no mejor ellos.
Su vida cambia, después de una fiesta, una foto y un video.
Su reputación cae por el suelo, sus amigos ya no son tan perfectos, su familia le esconde secretos. Su vida da un giro gigante.
Comienza a sentirse sola, incomprendida.
Hasta que él, el chico de los brillitos le da una mano.
La persona que menos esperaba, es quien le brinda su apoyo.
Russell, no sabe porque quiere ayudarla. Solo es alguien que conoció de pequeño. ¿Por qué habría de importarle lo que a ella le pase?
No sabía cómo responder a esa pregunta, pero lo que si sabía es que no iba a dejarla sola. Nadie merece estar solo cuando está sufriendo.
"Es ley, que aunque sea una vez en la vida nos rompamos. Cada parte de lo que creíamos conocer y amábamos, se destruye, cambia o deja de ser igual. El dolor es horrible, el sentimiento es desgarrador. Piensas que nada tiene sentido ¿Por qué seguir? Si duele tanto.
Es ley en la vida primero tienes que romperte, para poder sanar."