Dicen que hay lugares donde la oscuridad no duerme. Donde el bosque observa, el castillo respira y la sangre recuerda. Yo no creía en monstruos. No creía en maldiciones. Mucho menos en vampiros. Hasta que sus ojos se volvieron rojos. Hasta que entendí que no todos los depredadores se esconden en la noche...algunos estudian contigo, caminan entre la multitud y sonríen como si fueran humanos. Wyoming no es un pueblo cualquiera. Los Hoffman no son una familia cualquiera. Y yo tampoco soy una chica cualquiera. Porque cuando él me miró, algo dentro de mí despertó. Algo antiguo. Algo peligroso. Y ahora sé la verdad: No todo es lo que parece; las apariencias engañan. Sobre todo cuando alguien se presenta con un rostro que te hace dudar si fue creado por el mismísimo diablo... y un cuerpo tan perfecto que no seduce: condena. Porque hay bellezas que no invitan, arrastran. Y cuando te das cuenta, ya no estás mirando... estás cayendo.
More details