Cuando Ranma vio que Ryoga no había recibido ningún regalo, carta o chocolate por San Valentín, decidió que no sería una mala idea tomar cartas en el asunto. Jamás hubiera pensado que la simple sonrisa de su rival sería tan peligrosa como para hacerlo actuar de la manera más impensada e impropia de él. Ahora, solo debía evitar que Ryoga descubriera quién había sido la persona que le había dedicado aquel ramito de flores junto a aquella nota tan peculiar. Pero, en la vida de Ranma, nada sale como él espera. • Ranma × Ryoga • Contenido bisexual. • En constante revisión por errores ortográficos y de redacción.
Más detalles