El chico del árbol. #1

El chico del árbol. #1

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WpMetadataNoticeLast published Mon, Jul 24, 2017
BASADA EN VIDA REAL. ¿No les pasa que van a un lugar y se encuentran con una persona y piensan "wow, cómo sería ser amigo/a de él/ella"? O mejor, ¿la/o consideran linda/o? Sé que les ha pasado, y a mi sí me pasó. Les contaré acerca de ello....
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Me gustaría agradecer a Susurro Firme, ya que sin su ayuda estoy no hubiera sido posible. Y aquí empieza de verdad "Mi Querido Compañero", disfruta seas quien seas. «Lo peor no fue enamorarme de mi mejor amigo. Lo peor fue tener que fingir que no lo hacía... cada día, durante años.» Mi Querido Compañero Dicen que todo puede cambiar en una semana. Pero nadie te advierte de lo que ocurre después. De cómo una habitación compartida, una carcajada fuera de lugar, una mirada que dura más de lo permitido... pueden dejarte con el alma abierta durante seis semanas. Y el corazón, para siempre. Esta no es una historia de amor al uso. Es la historia de lo que pasa cuando el amor se calla demasiado tiempo. Cuando finges amistad para no perderlo, aunque eso signifique perderte a ti mismo. Hugo amó en silencio. Amó mientras bromeaban, mientras se chocaban los hombros en los pasillos, mientras se abrazaban como si no doliera. Rubén, sin saberlo, era su refugio... y su herida. Después del viaje, todo cambió. Pero lo que vino después dolió más. Seis semanas de distancia. Seis semanas sin hablarse como antes. Seis semanas en las que todo se llenó de ausencias que nadie quiso nombrar. Y ahora ese número -seis- lo persigue a todas partes: en los relojes, en las canciones, en los recuerdos. Esta historia no grita. No necesita hacerlo. Te rompe desde lo más pequeño: Una frase no dicha. Un mensaje no enviado. Un "te quiero" que se quedó colgado entre el pecho y la garganta. Es una historia de días normales... donde todo duele. De un amor tan profundo que nunca se atrevió a hablar. Y de un silencio que, cuando por fin se rompe, ya no puede detener lo inevitable. Porque a veces no hace falta perder a alguien para echarlo de menos. A veces basta con que ya no te mire igual.

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