
Uraraka, pobre y tonta al ser la presa, que con ojos de amor a él le mira, que con fidelidad lo admira y con gustoso encanto espera del chico algo de compasión. Pobre es la presa. En cambio, pecador el cazador, que de ella no espera nada, mas que su profanación.Bảo Lưu Mọi Quyền