¿Quién soy?
Eso es lo que me pregunto cada día desde que me di cuenta que no parecía ser quién era.
Creía que mi vida...era mi vida.
Ahora no sé de donde pertenezco.
Sólo sé que los sueños pueden ser más reales de lo que parecen.
Saben quien soy.
Saben quienes son mis padres.
Saben lo que heredaré con su muerte, lo que pagarían por mi rescate.
Lo único que me queda, es admitir y combatir. Ya no hay vuelta atrás.
Aquello que me salvó la vida, ahora será la causa de mi posible muerte.
Y cuando pensaba que tenía una familia feliz, me doy cuenta de que mi madre fue la que casi me mata.