Sentía como me desgarraba la piel, no parecía tener la intención de deternse, sus ojos parecían estar endemoniados, nunca había visto una mirada tan maligna. Comenzaba a debilitarme, mis ojos perdían la visión, ni siquiera tenía fuerza para retorcerme del dolor. Intentaba pensar en como había terminado en está situación. Solo recordaba sus palabras diciendo que todo iba a estar bien. Cuando le dije que lo amaba hasta el punto de dar mi vida por él, jamás pensé que terminaría así. No me arrepentía de nada, pero este final no habría sido mi primera elección. Hubiera preferido que fuera él quien acabará conmigo. ¿Por qué no acaba de una vez todo esto? Dolía. Lo único que me mantenía luchando era él. ¿Dónde estás? Pensé. Fue como un rayo de luz en medio de la oscuridad. El dolor cesó. - No tengas miedo, mi amor. Aquí estoy. Sonreí.All Rights Reserved