La Era de Dark de Lazarus

La Era de Dark de Lazarus

  • WpView
    Reads 164
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 12
WpMetadataReadOngoing53m
WpMetadataNoticeLast published Sat, Mar 24, 2018
Muchos me reconocían como un Dios, otros me temían como al Diablo pero lo cierto es que la muerte he de esperar sentado en la mecedora más antigua de la historia, polvorienta desprendiendo aroma a pura humedad, solitario, vació por dentro, haciendo correr el tiempo al contar infinidades de canas que dé mi cabello brotaba, recordando aquel instante en el que logre tocar el cielo con los dedos, 300 años que me enseñaron que se necesita sólo un segundo para ser feliz y aunque dura tan poco es capaz de marcarte para toda la vida, me arrepiento de todo y de nada porque aunque la felicidad me demostró el significado de vivir también me llevo a morir...
All Rights Reserved
#514
ficción
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo Que Quedó de Nosotros
  • Fra Trentuno dei Vostri Anni
  • where HE goes, goes the FIRE
  • Nosotros Nunca
  • Mirada Escarlata [Owari No Seraph] EN EDICIÓN
  • CUERNOS
  • Esposo Villano, la Que te Obsesiona Está Allí
  • Retrato de SUSPIRIA: La Ciudad del Dolor

Prólogo La vida está llena de momentos que nos cambian para siempre, de decisiones que tomamos pensando que son lo mejor, pero que a veces dejan cicatrices más profundas de lo que imaginamos. Hay amores que llegan como tormentas, intensos, impredecibles, capaces de arrasar con todo lo que creíamos cierto. Así fue el amor entre Maya Bishop y Carina DeLuca: una pasión que nació entre risas y miradas furtivas, un amor de café por las mañanas y largas noches bajo las estrellas, cargado de sueños compartidos y promesas susurradas en la oscuridad. Pero el mismo torbellino que las unió también las destrozó. Palabras dichas con dolor, silencios que gritaron lo que no se atrevieron a confesar, y un adiós que dejó una herida aún abierta. Años después, cuando los caminos que tomaron parecían irreversibles, el destino-caprichoso y cruel-les ofrece una nueva oportunidad. Ahora, el tiempo ha pasado. Las cicatrices siguen allí, testigos silenciosos de un amor que se negó a morir. Sus vidas están a punto de cruzarse nuevamente. Los recuerdos, enterrados pero nunca olvidados, resurgirán con la fuerza de una ola que no pide permiso. ¿Será el destino lo suficientemente fuerte para sanar lo que se rompió? ¿O seguirán atrapadas en las sombras de lo que pudo haber sido? A veces, lo más difícil no es volver a amar. Es aprender a perdonar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines