PRÓLOGO:
Un día desperte y lo que habia temido por tantos años tocaba mi puerta, se escurria por las paredes, entraba como rayos de sol por la ventana, la soledad habia llegado.
Era como un hoyo negro sin fondo, estaba sola flotando en la nada, mi música favorita ya no me hacia feliz, la comida no tenia sabor, todo era tan solitario que casí podia ver gris, es ahí cuando la depresión entró llenando cada parte de mí, solo quería que alguien me salvará.
Pero, ¿ qué pasa cuando la persona que llega para salvarte te hunde más?.
Es un dia nuevo, no es la primera vez que nos pasa esto.- me consuela mi retorcida mente.- Vamos, finjamos fuerza, finjamos frialdad, finjamos que nuestro corazon sigue intacto tras una muralla de hielo solido, finjamos que nada nos duele o afecta... finjamos no estar destrozados.