─La muerte, la muerte es tan... ¡Horrible! ─dijo Emily en un sollozo, sin pensar que lo único que tenemos seguro en esta vida es eso, la muerte. ─ ¿Por qué, mamá?, ¿por qué se tuvo que ir él? ─continuó ella y lágrimas empañaron sus ojos. ─No lo sé, hija. Creo que Dios lo quiso así ─respondió su madre tratando de calmarla. Su hija la miró y más lágrimas salieron de sus ojos. ─Dios no existe, mamá, ¿acaso no terminas de entenderlo? ─grita llorando desenfrenadamente. ─No digas eso, Emi... ─Si Dios existiera, hubiera evitado que mi abuelo se quitara la vida. ¿Por qué no lo evitó?, dime, ¿por qué? Y te juro que creeré en él, solo dime: ¿por qué no lo evito? Necesito que me digas ¿Por qué? ─insistió Emily con el corazón en mil pedazos. Lágrimas salieron de los ojos de la madre de Emily. Sin respuestas, secó las lágrimas de sus mejillas. ─Esa fue su decisión y debemos respetarla ─fue lo único que salió de la boca de su madre al ponerse de pie y retirarse, sin consolar a su hija. ... ¿Crees que la muerte puede unir a dos personas? Pues acompáñame y averígualo. Obra registrada en Safe Creative. Código: 1808178062535 __________________________________________________ PROHIBIDA LA COPIA DE ESTA HISTORIA.
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