Sus madres son mejores amigas de toda la vida.
¿Ellas? A los 7 años, apenas se soportaban. A los 11, casi se pelean a puñetazos. Y, ahora, a los 17, se ignoran a conciencia. Salvo en las ocasiones en las que sus vidas se tocan demasiado de cerca. Porque entonces hay instantes en los que casi "casi".
Y esos instantes se han hecho muy frecuentes, porque la madre de Violeta ha decidido donarle un trozo de su hígado a la de Chiara. Es el momento de saber si las cosas que «casi» se van a convertir en las cosas que «sí».
ADAPTACIÓN