Soy Edgar Daniel Dead Star, un ángel de la muerte (Shinigami), he pensado en tantas formas de como matar al Diablo, justo y como el lo hizo con todos mis seres queridos, sobre todo mis padres, a pesar de vivir en una ciudad corriente de Europa, nunca me imagine ser un mestizo, más bien, un híbrido, mis padres siempre me ocultaron la verdad tratando de protegerme, no valió de mucho, al final descubrí que soy llamado abominación, tanto por los ángeles como demonios, sin pertenecer a ninguno siquiera puedo ser llamado humano, me ven con indiferencia por ser la mezcla de dos razas enemigas, distintas, por ser... un monstruo, llamado así por lo que se supone que son monstruos reales y seres divinos.
Pero aún así, Dios me cataloga como una criatura más, ¿Pero Fryon?; Fryon, no acepta este hijo mestizo, por eso soy capturado y encarcelado, porque no acepta que yo pueda vencerle, no acepta que pueda ser una amenaza, no acepta que yo viva y exista. " Se que suena loco querer matar al Rey del infierno, pero a esto es que se le llama venganza".
Beelzebud siempre fue un pecado diferente a sus hermanos como del propio rey del infierno Lucifer
Ella era justa y amable con aquellos demonios de razas inferiores como lo eran los imps y los perros infernales
Ella sabia que era muy criticada por esto , pero no le importaba en lo mas minimo , solo queria que estos tuviesen un mejor trato
Sin embargo su corazon se rompe en cuanto se entera de una horrible noticia sobre la muerte de varios diablillos tras una masacre que un overlord hizo por divercion
Harta de esto decide llevarse de una vez por todas a todos y cada uno de los diablillos como perros infernales con ella a otra dimencion
Sin embargo lo que ella no sabia como esperaba era que uno de estos diablillos en particular tenia fuertes sentimientos por un principe Goetia el cual no parecia corresponder de la mejor manera este amor sincero
Pero cuando todos los imps y los hellhounds desaparecen de la noche a la mañana junto al anillo de la gula
Lucifer tiene algo de que preocuparse de forma muy seria por primera vez en siglos