Black Days ©.

Black Days ©.

  • WpView
    LECTURAS 299
  • WpVote
    Votos 19
  • WpPart
    Partes 2
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación lun, sep 4, 2017
Ciel Phantomhive, un niño de la nobleza londinense, dueño de la compañía Phantom, una de las empresas más grandes de juguetería y dulces de toda Inglaterra, el perro guardían de su majestad. ¿Su única compañía? Sebastian, un demonio al cual toma como mayordomo. ¿Qué pasaría si todo su mundo se desmoronara? ¿Y si perdiera sus pertenencias? ¿Y si hubiera alguien dispuesto a arrebatárselas y a dejarlo en la más hundida miseria? ¿Será capaz de recuperar la importancia de su nombre junto a su fiel mayordomo? "Sebastian, no te vayas de mi lado, incluso en la pobreza. E-es una orden..." ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Casi todos los personajes de esta historia no me pertenecen, si no que su creación se atribuye a la gran Yana Toboso. Por otro lado, algunos de los que aparecerán en mi historia sí que son de mi creación, al igual que la trama, por tanto, no está permitida su copia ni adaptación. Espero que disfrutéis de la historia tanto como yo de escribirla :).
Todos los derechos reservados
#37
ciel
WpChevronRight
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • My Little.
  • Kuroshitsuji: BoF (En edición)
  • Recuperandote ( Sebastián x Ciel)
  • Mi mayordomo de negro
  • 𝕬𝖒𝖔𝖗 𝕸𝖔𝖗𝖙𝖎𝖋𝖊𝖗𝖚𝖒  //𝑺𝒆𝒃𝒂𝒔𝒕𝒊𝒂𝒏 𝑴𝒊𝒄𝒉𝒂𝒆𝒍𝒊𝒔//
  • ¿Perro guardián de la reina?
  • Solo Mio
  • Esos Demonios, En La Eternidad [SebaCiel] | Completa
  • Hermoso accidente
  • Tú Olvido y Mi Pasión

Ciel, cansado, propone encontrar a una persona que pueda ayúdalo en el trabajo. Por lo que pide a su mayordomo, Sebastian, que encuentre a una persona en Londres que pueda combatir con sus juguetes. Sebastian terminó eligiendo a una niña de casi la misma edad del Conde. Le gustaban los juguetes y amaba la empresa. A veces, por órdenes de Ciel, salía a la calle vestida como un conejo o como un gato, y repartía dulces a los niños dando buena reputación a la empresa. Mientras tanto, Sebastian veía como la inocente niña regalaba dulces felizmente con su larga cola de gato y a veces con un pom pom. Le gustaba ver como reía, pero cuando el mayordomo le hacía cosquillas, aquello paraba, le era cuanto menos curioso ver a una niña que no le gustasen en lo absoluto las cosquillas. Le gustaba tocarla suavemente y besarla para sentir como temblaba en sus brazos. El Conde estaba muy agradecido con la niña, ya que, incluso le proporcionaba buenas ideas. Sin embargo... Lo que no sabía aquel muchacho es que detrás de tanta perfección había una tierna niña a la que le asustaba los besos sorpresa del Mayordomo, las caricias que le daba y los pequeños chupetones que le proporcionaba en el cuello mientras trataba de dormir. -Tranquilicese Señorita - -p-pero d-duele - cuando se separó, me sonrió - -Es lo que ocurre cuando es una niña mala y no se queda quieta - besó mi frente - ahora, duerma, mañana seguiremos - tragué en seco. Lamentablemente, el mayordomo no la dejaría irse tan fácilmente. La quiere y necesita, por lo que, hará lo que sea para que nadie la toque, incluso el Conde será flechado, pero Sebastian siempre se saldrá con las suyas. -Debe entender que desde ahora me pertenece, la cuidaré tan bien que si me aparto de usted siquiera unos segundos, sentirá un vacío - sonrió - y ese vacío, sólo lo sabré llenar yo -

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido