Tengo miles de poemas; en todos está tu nombre. En cada verso intento rellenar los huecos que dejaste, esos que disfrazo entre palabras, entre mundos que invento y recuerdos que no me sueltan. Este libro no es un refugio: es una herida abierta. Es la despedida de quien amó sin medida, como una rosa que, aun sabiendo que sus espinas la hieren, entiende que también la defendían... aunque ella nunca lo pidió. Aquí no hay finales perfectos, ni promesas dulces. Hay amor, hay ausencia, hay rabia, hay fe... una fe terca que se niega a morir incluso cuando todo ya terminó. Si eres sensible, este libro no es para ti. Porque estas páginas no buscan consolar: buscan decir la verdad. Escribo para la persona de la que me enamoré, sin juzgarla, porque en mi mundo el amor no tiene restricciones... aunque duela.
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