-Gracias al cielo que no lo hiciste- su mirada se clavo en mi- si gracias a Dios, porque tu y yo no tendriamos ningun futuro. Te falle, claro que lo hice soy humana imbecil. Pero tu jugaste conmigo a sangre fria, y eso querido amigo no es amor, fue una maldita venganza.
No acepto copias. NO AL PLAGIO.
El humo de tus besos que me hacía delirar, que me hacía perderme en cada movimiento de estos, porque sentía que eras la correcta y estando contigo le iba todo lo que un día odié. Eras tú mi dulce aroma a cigarro , la única persona que una simple mirada y unas palabras hacía erizar mi piel.
Y perdida en cada color de tus ojos, susurraba tu nombre en mis sueños , eras lo más imperfecto que mi mente jamás habría imaginado , eras todo lo que no quería y me hiciste sentir todo lo que más amaba. Sacándome de un vicio me hiciste entrar en otro más fuerte, me hice adicta a tus labios , más que al propio cigarro.
Tenias todo lo que odiaba.
Tenias todo lo que nunca pensé encontrar.
Y como si del paraíso se tratase, me hiciste volar.
Y como si llegando al infierno estuviese, me hiciste quemarme en mi propio fuego.