
-Darío, ¿Qué estamos haciendo? Esto no es correcto...- mis palabras se vieron interrumpidas cuando mi hermano gemelo unió nuestros cuerpos hasta hacerlo uno solo. Solté un gemido gutural ruidoso, a la vez que él me marcaba la piel. -No me pidas que pare, hermanita. Estoy en el mismísimo cielo.All Rights Reserved