Jungkook y Jimin abrazados, sus manos entrelazadas, respirando juntos el aire fresco del final del día.
-Siempre juntos -susurró Jimin, apoyando la cabeza en el hombro de Jungkook. -Siempre... eternamente -respondió Jungkook, besando su frente.
El amor, la pasión, la ternura y la unión que habían definido su historia desde la adolescencia ahora se reflejaban en cada sonrisa, cada abrazo y cada gesto familiar. Era una vida completa, llena de felicidad, desafíos superados y momentos mágicos, donde el verdadero final no era un cierre, sino un eterno presente lleno de amor y unión.