Lo que éramos cuando nadie miraba
PRÓLOGO.
Dicen que hay miradas que duran demasiado y silencios que gritan más que cualquier escándalo. En el aula 3-B, eso pasaba casi todos los días.
Ángel y Drake no eran precisamente los mejores amigos del mundo. Se peleaban por estupideces, se mandaban memes estúpidos a las 3 a.m, y fingían que no se extrañaban si uno faltaba un día a clases.
*Ambos tenían novia. una preciosa, la otra también. Y sin embargo, entre ellas existía algo que no sabía cómo nombrar. Una broma privada. Una atención constante. Un juego que ninguno había decidido empezar... pero que ambos se negaban a terminar.*