Bienvenido a mi funeral

Bienvenido a mi funeral

  • WpView
    Reads 112
  • WpVote
    Votes 9
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Nov 4, 2017
Este abismo es todo lo que nos rodea. Nosotros mismos elegimos cuando saltar o cuando alejarse. Yo siempre me acerco y ahora estoy al borde. Un paso más y caigo en este abismo del que nadie me puede salvar. Sumido en esta depresión, atrapado, sin salida, pensando ser un alma incomprendida, carente de emociones más que la tristeza, hasta verla llegar, con un cuchillo en la mano demostrado que no soy el único que sufre, no soy el único que llora, no soy el único prisionero de este estado mental. •Historia basada en: tres razones de @theblackheart •Historia dedicada a: Zapato, porque a pesar de ser de aquellas personas que sonríen la mayoría del tiempo, eres también de aquellas personas que más rotas están. Las sonrisas confunden, amiga.
All Rights Reserved
#2
incomprensión
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Grietas tiene el alma © ✔️ [Terminada] [Editada]
  • Mi Última Página
  • PARA: GABRIEL Las cartas que escribí después de tú partida...
  • Cuando no supimos cuidarnos
  • Mil razones para matarme
  • Soy Yo, Ángel
  • Versión Beta: Grieta Sobre Lienzo (Galería de las Almas Rota I)
  • Hasta que me quieras

Hola, soy Adele. La razón que me mueve a escribir mi historia es la siguiente: Necesito desahogarme. No necesito de la crítica de ninguno de ustedes, tampoco de su lástima. Si alguien demuestra sentirse mal por las situaciones que pasan otras personas, muchas veces lo hace hipócritamente, ¿a quién le importan sus falsos sentimientos? Aquí estoy yo, ya estoy reparada, sin embargo, mi alma tiene grietas, grietas frías e hirientes. Necesité mucho de alguien que me apoyara, de alguien que sostuviera mi mano cuando aquella vez quise cerrar los ojos para siempre. Nadie estuvo. O quizás hubo alguien que quiso salvarme, que no permitió que mis intentos de suicidios se hicieran realidad. Quizás ese ser quería ayudarme, pero muchas veces lo rechacé... Antes de pedir a gritos que me ayudaran, que me salvaran de caer al abismo, tenía que entender que era yo quien tenía que salvarme... (PROHIBIDA LA ADAPTACIÓN O COPIA DE ÉSTA HISTORIA CORTA.)

More details
WpActionLinkContent Guidelines