
La vida puede ser cruel, puede tener ironías que parecen burlas. Un cruel destino digno de atormentar adolescentes y adultos, en una época dónde todo es superficial -¿pero cuando no lo ha sido?-. Donde el tiempo es ambiguo y relativo, la tecnología disminuye distancias y las horas transcurren como días cuando el lugar en el que te encuentras no es el indicado.All Rights Reserved