
Si con el aire que respiramos vivimos, ¿por qué de las palabras no actuamos y demostramos que no todo está perdido? Sí, los hechos hablan más que las palabras. Pero en este caso, dejemos que las palabras en sí, demuestren y les haga sentir lo que los hechos no pueden provocar ni causarte.Todos los derechos reservados