Aún es posible encontrar un par de vidrios rotos de aquel desastre. Y cómo todas las personas rotas suelen lastimar, utilizo un par de letras para intentar armar aquella pieza que algún día formamos, aún sabiendo que por muy bien pegado que quede el florero jamás volverá a ser el mismo.
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.