Todos alguna vez deseamos volar; sentir el aire recorrer nuestro pelo, tocar las nubes y ver todo desde otras perspectivas.
Pero volar no sólo significa tocar el cielo que todos los días vemos sobre nuestras cabezas...
Al mirar al cielo descubres que es más perfecto de lo que parece y de cierta manera es simplemente hermoso, por eso a veces queremos ser como ese perfecto cielo.