Verse otra vez (Doña Bárbara)

Verse otra vez (Doña Bárbara)

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WpMetadataNoticeLast published Mon, Dec 9, 2019
Cuando se ha sufrido como lo hizo Bárbara Guaimarán, no es sencillo volverse a enamorar, construir una vida nueva, confiar otra vez. Pero la mujer, fuerte, recia, lo logró al lado de quien siempre la amó, de aquel que estuvo dispuesto a dar su vida por ella. Alcanzó por fin la felicidad que hasta entonces se le había negado y... jamás imaginó que pudiera encontrarse de nuevo con Santos Luzardo. Él tampoco lo esperó, la resignación de haber perdido a la mujer de su vida se había asentado en su corazón, tal cual lo habían hecho ciertos acontecimientos en su vida: verse casado con una mujer que no consiguió llenar el vacío que dejó su verdadero amor, y una hija para la cual está bastante ausente. Sin embargo, si es que el destino está escrito, en el de ambos pone que, quieran o no quieran, van a verse otra vez.
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christianmeier
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Guido Sardelli siempre tuvo el control. Con su sonrisa y sus chamuyos, las mujeres solían caer en su juego sin que él tuviera que esforzarse demasiado. Pero entonces apareció 𝘦𝘭𝘭𝘢. Abril. Una piba canchera, con una seguridad que desarma y una mirada que promete pero que no se deja. Sabe jugar mejor que él, y lo peor es que ni siquiera parece intentarlo. Es una de esas mujeres que se quedan en la piel, que dejan huella aunque nunca hayan prometido nada. Al principio, Guido cree que es un desafío. Que, con el tiempo suficiente, va a lograr que ella lo vea como algo más que un rato divertido. Pero Abril no se enamora. No como él quisiera. Cada noche es un juego nuevo, un roce que insinúa algo más, una despedida que nunca es un adiós definitivo. Y cuando finalmente se da cuenta de que la quiere en serio, ya es demasiado tarde. Y él, por primera vez, siente lo que tantas veces hizo sentir. Ahora es Guido el que no puede sacársela de la cabeza. El que lee viejos mensajes buscando rastros de lo que nunca fue suyo. El que se ahoga en canciones que no terminan de explicarle lo que le pasa. El que, aunque sepa que no va a volver, sigue teniendo tantas 𝘨𝘢𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘷𝘦𝘳𝘭𝘢.

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