Las rosas son lindas, mi flor favorita de hecho. Y aunque yo me corté con las espinas de esta última rosa, no dudaría en volverla a tocar y cuidarla, no importa cuanto sangre.
Ella era todo lo que quería.
Pero todo lo hermoso tiene espinas.
Atravesé las suyas aunque me hayan cortado.
Entre rosas y espinas, entre amor y sufrimiento. Entre caricias y sangre...
La tomé fuerte de la mano, esperando que nunca me soltase.
HISTORIA 100% DE MI PROPIEDAD.
PROHIBIDA SU COPIA U ADAPTACIÓN.