Sabía que él jamás me iba a corresponder, no solamente por la diferencia de edad, si no también por que simplemente era imposible. ¿Hay algo peor que el amor no correspondido?, sí; enamorarte de tu profesor.
Nunca había sentido algo así. Con él, todo era más brillante, más fácil. Me bastaba una mirada suya para olvidar el resto del mundo. No sabía si era amor para siempre, pero en ese momento, era todo lo que necesitaba.